Oaxaca brinda los mejores tamales del país
Tradicion gastronomica de Oaxaca
Los tamales de hoja de plátano llevan siglos formando parte de la alimentación mexicana. Es un platillo que ha pasado de generación en generación por nuestros ancestros.
No se sabe con exactitud cuando surgieron los tamales, sin embargo, se sabe que desde la llegada de los españoles ya existían y que era un platillo bastante común. Incluso encontramos referencias dentro del Códice Florentino de Fray Bernandino de Sahagún.
En la época colonial tuvo un gran auge en la sociedad ya que era un símbolo de opulencia. Esto favoreció para que los tamales se complejizarán, y se agregaran distintos tipos de ingredientes, según lo que se daba en cada región.
Ahora en la actualidad conocemos por tamales oaxaqueños los que tienen forma de rectángulo y son aproximadamente de un palmo de largo. Los hay de salsa verde con pollo o de mole, pero esos son una adaptación de los originales. Ya que los verdaderos contenían ingredientes todavía más diversos.

Sencillamente deliciosos
Tamal de Chepil, se trata de pequeñas porciones de masa envueltas y cocidas en hoja de maíz, rellenas únicamente por chepil o chipilín. Y a la hora de comer, estos se bañan en salsa de chile pasilla.
Tamal de piedra, situados en la región de los Valles Centrales. Su nombre se debe a que es un tamal que no lleva levadura. Su forma circular lo hace especial, es muy sencillo de preparar, únicamente revuelves la masa con caldo de frijoles, sal y, en ocasiones con hoja de aguacate.

Suculentos hasta en su jugo
Tamal de cambray, ubicados en Juchitán, podrás asociarlo al delicioso “tamal de cambray”, que tiene forma de cilindro, envuelto en hoja de plátano y relleno de carne de pollo, huevo cocido, aceitunas, almendras, plátano macho y pasitas. Todo junto en la boca se convierte en una verdadera explosión de sabor.
Y finalizamos con el Tamal de “tichindas”, situado en la región de la Costa. Este tamal se compone de masa, previamente mezclada con una salsa de chile costeño, y el ingrediente principal; son una especia de almeja propia de las lagunas del sur de Oaxaca.
Comer uno de estos tamales se convierte en una experiencia única, ya que tendrás que abrir las almejas para comerte el molusco que lleva dentro junto con la masa que se ha filtrado en su interior.